“Cuando un tractocamión avanza, México avanza con él. Cuando la ley protege ese camino, avanza también el desarrollo del país.”
Por: Óscar Eduardo Basulto Kumul
Director general de Expreso Peninsular.
Consejero Nacional de CONATRAM.
Son las tres de la mañana …
Mientras la mayoría de los mexicanos duerme, miles de operadores recorren las carreteras del país transportando medicamentos, alimentos, materias primas y mercancías que mantienen en movimiento a México.
Detrás de cada viaje existe un elemento indispensable: la certeza de que las instituciones actuarán siempre conforme al Estado de Derecho. Las carreteras unen ciudades; la legalidad une a la nación.
Una alianza indispensable
El transporte de carga y el Estado de Derecho son dos pilares que se fortalecen mutuamente. La confianza, la inversión, el empleo y la competitividad dependen de reglas claras y de instituciones legítimas. La legalidad también.
La legalidad también mueva la economía
La certeza jurídica evita conflictos, impulsa inversiones de largo plazo y fortalece la confianza entre empresas, autoridades y ciudadanos.
¿Sabía usted que…?
Según la SICT, el autotransporte federal moviliza más de 565 millones de toneladas al año, representa cerca del 57 % de la carga terrestre, aporta alrededor del 3.8 % del PIB nacional y genera más de dos millones de empleos directos e indirectos.
Papel de las instituciones
Las autoridades y los transportistas comparten responsabilidades. Una autoridad fuerte ejerce sus facultades dentro del marco constitucional; un transportista profesional cumple la ley y contribuye al desarrollo del país.
Desde mi experiencia
Provengo de una familia con tres generaciones dedicadas al autotransporte. He visto crecer empresas y también desaparecer otras por la pérdida de competitividad, la inseguridad o la corrupción.
Estoy convencido de que empresarios y autoridades deben verse como aliados para mantener a México en movimiento.
La perspectiva de la autoridad
El fortalecimiento del Estado de Derecho beneficia tanto a la ciudadanía como a las instituciones. La legalidad no limita a la autoridad; la fortalece.
Una reflexión para el camino
Las carreteras conectan ciudades. La logística conecta mercados. El Estado de Derecho conecta la confianza de los ciudadanos con la fortaleza de sus instituciones.
Credo de la ruta de la legalidad
Creemos en el Estado de Derecho, en el autotransporte como servicio estratégico, en la certeza jurídica, en la competitividad y en el diálogo.
Porque el desarrollo económico, la seguridad pública y el respeto al Estado de Derecho no son caminos distintos. Son la misma ruta.